UK : vandalizado el Centro de Cultura italiana de Londres en solidaridad con el anarquista Alfredo Cospito

Londres, 24 febrero 2023.

Al parecer, el 24 de febrero sucedió algo desafortunado en el Instituto Cultural Italiano de Londres.

En esta sofisticada sede del Estado italiano, se invita a los asistentes a disfrutar de una serie de conferencias impartidas por expertos académicos cuidadosamente seleccionados sobre los grandes temas sociales y políticos del momento, con la presencia del embajador. La semana pasada, el público asistió a un debate sobre la transición energética, y la próxima semana el tema iba a ser la Justicia.

Todo esto hace tan lamentable que la fachada románica del edificio, con elegantes columnas blancas y pesado portón de madera, parezca haber sido empapadas de pintura por algún(os) vándalo(s) claramente desprovisto(s) de la capacidad de apreciar tales cosas.

¿Quizá algún incrédulo del futuro «sostenible» del capitalismo? Gente inútil que busca provocar, siempre causando problemas a los planes sensatos.

Sería una pena que este acto ensombreciera la conferencia de la semana que viene. Una reunión de personas cultas y cosmopolitas para oír hablar de un tema tan delicado como la Justicia merece sin duda una copa de vino italiano y un canapé degustados en pacífica contemplación.

¿Será que los irresponsable(s) querían despreciar al Estado italiano por sus masacres en las cárceles durante el confinamiento de 2020? ¿O por su papel fiable y sangriento en la protección de las fronteras europeas contra la presión de la inmigración irregular?

Pero queda otra interpretación inquietante. Después de todo, Alfredo Cospito, cuya lucha en huelga de hambre contra el notorio régimen de aislamiento del 41 bis se encuentra en sus últimos momentos críticos, viendo rechazado otro recurso más ese mismo día, a manos de los sabios miembros de la judicatura italiana.

Esta lucha, que ha suscitado un torbellino de acciones que se extienden más allá de los muros de la prisión, y más allá de las fronteras nacionales, está adquiriendo tal gravedad que se SUPONE que desde hace algún tiempo ha aumentado la seguridad en torno a los edificios diplomáticos del Estado italiano a escala internacional.

Sea cual sea la verdad, podemos estar seguros de que los impulsos que se esconden tras un acto de este tipo no pueden sino contribuir al ambiente general de indignación y falta de diálogo con el poder que la lucha de Alfredo Cospito, contra los términos de vida y muerte establecidos por la autoridad, parece haber enardecido por doquier.

Traducido de: actforfree.noblogs.org