Gioacchino Somma – Una actualización y una reflexión

Ante todo una aclaración más que una actualización.

Este verano, tras la sentencia de casación por la operación Scripta Manent, a través de un escrito informaba de mi situación y de lo que me esperaba. Pues bien hacia mediados de septiembre mi abogado hizo un solicitud para descontar de forma alternativa (trabajos comunidad y arrestos domiciliarios) mi pena de dos años y seis meses.

Desde que se hizo la solicitud, se ha suspendido todo hasta la decisión del juez y el magistrado de vigilancia. Por lo que desde el 1 de octubre cualquier día me pueden informar de la decisión, Esto para aclarar mi situación evitando parecer lo que no soy a los ojos de los compañeros. Todos los días digo tonterías, pero sobre ciertos temas como que no.

Vayamos a Alfredo, cuya situación es más importante que muchas otras.

No hablaré de la situación del compañero y de sus condiciones de detención porque ya nos lo ha explicado muy bien su abogado, visto que el compañero está imposibilitado por las restricciones del 41 bis, y ya se ha reportado en varios textos redactados en solidaridad con Alfredo.

Tampoco afrontaré la cuestión de “huelga de hambre indefinida” porque nunca lo he ocultado, y he hablado con Alfredo muchas veces en los últimos años, que en cuanto a este tipo de huelga, respeto las decisiones de los compañeros pero no estoy de acuerdo en absoluto. Simplemente creo que el Estado disfruta contemplando cómo te dejas morir, y honestamente, yo aspiro a la muerte del Estado, no a la mía o la de mis compañeros).

Al mismo tiempo considero que es muy reduccionista por parte de los anarquistas hablar exclusivamente del régimen 41 bis en este período. Bien que lo haga Alfredo, al estar secuestrado en ese lager italiano; para el resto son luchas específicas que afrontan los detenidos en general pero que no deben ser las de un anarquista no encerrado y “libre”. La cuestión fundamental debería ser la cárcel en general y no sólo uno de sus rostros. Por lo que respecta a la problemática actual, y que os parecerá una provocación aunque no lo es, hablemos, aireémosla pero dejando que la prensa del régimen sea la que profundice, los chacales y los mercenarios de la pluma que pueden hacer resaltar la cuestión a los ojos del ciudadano, pero también del político y de los gobernantes, mejor que cualquier individuo anarquista.

Esto es un hecho, lamentablemente…

Si siempre es válido “con todos los medios necesarios”, y si nos preocupan las condiciones de detención y de salud de Alfredo dejemos que esta inmundicia de prensa armada con tinta a difundir el problema porque como anarquistas no somos capaces, y sería inútil y ridículo que alguien me dijese “habla por ti”. Desde que me he acercado a la idea anarquista he escuchado y leído mucho “Fuego a las cárceles” con el resultado que los únicos fuegos siempre han sucedido al interno de las cárceles, iniciados por detenidos en revuelta. Como anarquistas ni siquiera hemos sido capaces de no dejarnos encerrar en casa los últimos dos años, con bozales sanitarios, figurémonos como destruir las cárceles, que entre otras cosas no sólo son las que podemos ver, de cemento armado, alambradas y barrotes en las ventanas.

La primera cárcel que habría que destruir es la que reside en nuestras cabezas. Si no liberas tu cerebro no puedes liberar a nadie. En cuanto anarquistas, todavía estamos repletos de cárceles en el interior de nuestras mentes, donde cada celda tiene su nombre: machismo, sexismo, incoherencia, autocrítica, anti institucionalismo, veneración, prepotencia, sumisión y opresión entre individuos son sólo algunas.

Empecemos a dar fuego a estas celdas y destruyamos estas prisiones que residen en nuestros cerebros para luego pasar al siguiente punto.

La compañera anarquista Anna Beniamino me diría que soy el habitual “pesimista cósmico”, cosa que siempre me ha divertido, pero que por desgracia es la realidad.

El próximo 5 de diciembre en Turín se celebrará la audiencia que decidirá sobre las vidas de Anna y Alfredo, y se trate de cadena perpetua o no los dos compañeros deberán afrontar muchos años de cárcel.

Ahora el problema a afrontar es que a los compañeros detenidos no les falte nada y que afronten este secuestro de Estado en las “mejores” condiciones, y sobre todo con Alfredo fuera de ese régimen carcelario.

No se daba por hecho que sucediera de forma tan numerosa y ruidosa, porque no olvido el aislamiento por parte de un cierto tipo de movimiento anarquista tras las detenciones en relación con el ataque a Adinolfi reivindicado por los compañeros anarquistas Alfredo Cospito y Nicola Gai con la firma “Nucleo Olga – F.A.I. – F.R.I.”; pero honestamente estoy muy contento que también los que no estaban de acuerdo, y expresaron dudas y tantas críticas respecto al anarquismo de acción del compañero en los últimos años, estén mostrando su cercanía y la solidaridad a través de numerosas iniciativas a lo largo del “bell paese”(de mierda). Esperando que tanto Anna como Alfredo no sean sepultados entre los muros de los lager de Estado, espero que tal solidaridad no se quede sólo en ramos de flores apoyados sobre tumbas hechas de cemento y barrotes.

¡Alfredo fuera del 41 bis!

¡Todos libres!

¡Por la Anarquía!

Gioacchino Somma

Traducido de:
fuoridallariserva.noblogs.org